Mujer joven lee cartas de tarot para buscar trabajo en casa
Inspiracion Opiniones que nadie pidio Trabajadora

Cuando buscar trabajo te lleva al tarot

(y terminás entendiendo más que en LinkedIn)

Hay un momento en la búsqueda laboral —ese deporte extremo que combina ansiedad, café y refrescar el inbox compulsivamente— en el que una empieza a considerar alternativas.

No digo alternativas razonables.

Digo alternativas del tipo: ¿Y si pruebo con el tarot?

Porque LinkedIn está muy bien. Tiene ofertas, recruiters, consejos sobre cómo optimizar tu marca personal y gente que aparentemente consigue trabajo nuevo cada tres semanas.

Pero llega un punto en el que una necesita algo más básico.

Necesita que alguien le diga que no es un desastre. Que el CV no está tan mal. Que quizás no quedó afuera porque escribió mal una palabra clave. Y, sobre todo, que el universo no la odia.

Así que, como toda adulta funcional atravesando una búsqueda laboral, agarré mi mazo de tarot y pensé:

Bueno. A ver qué ve el tarot en mi carrera.

Y lo peor —o lo mejor— es que tuvo bastante más sentido de lo que esperaba.

Primero me dijo que estoy fuerte

La primera carta fue Strength.

Fuerza.

Yo la miré.

La carta me miró.

Y pensé: bueno, por lo menos alguien reconoce el esfuerzo.

Porque una cosa es buscar trabajo y otra muy distinta es buscar trabajo mientras intentás mantener una vida normal, contestar mails, hacer cosas de la casa, fingir que no estás mirando el teléfono cada siete minutos y convencerte de que “seguro están tardando porque el proceso es largo”.

Strength me pareció bastante apropiada.

Después apareció King of Cups como desafío.

La traducción, básicamente, fue:

“Calmate.”

No te pongas dramática. No conviertas cada silencio de un recruiter en una crisis existencial. No te transformes en un gremlin emocional cada vez que una empresa dice que “decidió avanzar con otros candidatos”.

Ok.

Tarot, te escucho.

Después apareció el 4 of Swords.

La carta de la pausa.

Del descanso.

De parar un poco.

En otras palabras:

“Estás en pausa porque necesitás estar en pausa.”

Ah.

Perfecto.

Mi desempleo ahora es autocuidado.

No estoy sin trabajo.

Estoy haciendo una pausa estratégica.

Me encanta cómo cambia todo cuando le cambiás el nombre.

Pero después vino la parte interesante

En el consejo apareció el 2 of Cups.

Y acá el tarot se puso bastante específico.

La oportunidad, decía, viene a través de una conexión humana.

No por un portal de empleo.

No por un algoritmo.

No por un ATS que decide que veinte años de experiencia no existen porque mi CV no contiene exactamente las palabras mágicas que alguien puso en la descripción del puesto.

Por una persona.

Una conversación.

Un vínculo.

Alguien que conoce a alguien.

Y resulta que, estadísticamente, el tarot no está tan loco.

Hay distintas estimaciones sobre cuánto pesa el networking y las referencias en las contrataciones, y una cifra que aparece con frecuencia es que alrededor del 85% de los puestos se cubren a través del boca a boca, referencias o conexiones, en lugar de una aplicación online tradicional.

No sé si mi mazo de tarot conoce las estadísticas de recruiting.

Pero aparentemente alguien le contó.

Porque cuanto más tiempo paso buscando trabajo, más claro me queda que hay una parte de este proceso que no tiene absolutamente nada que ver con lo que aparece en una pantalla.

Después salió Justice como resultado.

Justicia.

Contrato.

Firma.

Algo que finalmente encaja.

Algo que corresponde.

Yo ya estaba emocionalmente a punto de pedirle al tarot que me mandara el offer letter por correo electrónico.

Obviamente, como no sé cuándo parar, seguí preguntando

Porque una cosa es recibir un mensaje esperanzador.

Otra muy distinta es querer saber exactamente quién es la persona que supuestamente me va a conseguir trabajo.

Así que pregunté.

Y apareció una Queen of Swords.

Inteligente.

Directa.

Estratégica.

Alguien que probablemente no es mi mejor amiga, pero que me respeta profesionalmente.

Alguien que ve lo que puedo aportar.

Alguien que puede mirar más allá de mi ansiedad y pensar:

“Esta mujer sabe lo que está haciendo.”

Me gustó.

Después apareció nuevamente el 4 of Swords.

La persona también está en pausa.

Reorganizando.

Pensando.

Armando equipo.

Esperando el momento correcto.

Y entonces apareció el 7 of Cups como el momento en que nos encontramos.

Mil opciones.

Mil dudas.

Mil posibilidades.

Mil pestañas abiertas en Chrome.

Perfecto.

Soy yo.

Y entonces la tirada se fue completamente al carajo

Porque quise saber un poco más de esta persona.

Y aparecieron Knight of Wands, King of Pentacles, High Priestess y 7 of Wands.

Energía, poder, intuición y alguien defendiendo su valor.

La imagen que me quedó fue bastante cinematográfica.

Una persona senior, con poder real, carisma e intuición me ve peleando por mi lugar y piensa:

“Ella.”

Yo ya estaba buscando qué blazer ponerme para la entrevista.

¿Y qué tipo de trabajo sería?

Acá el tarot también fue bastante claro.

No parecía un rol donde alguien me contrata para hacer reportes y actualizar un dashboard hasta el fin de los tiempos.

Era algo estratégico.

Senior.

Transversal.

Un lugar donde el criterio importa.

Donde puedo conectar negocio, datos, finanzas, tecnología y estrategia.

Un trabajo donde no me contratan solamente para hacer cosas.

Me contratan para pensar.

Para conectar puntos.

Para preguntar por qué.

Para decir “esto no tiene sentido” cuando efectivamente no tiene sentido.

Para encontrar una solución cuando nadie sabe exactamente cuál es el problema.

Para ser parte del cerebro del área.

Y, honestamente, eso me gustó bastante más que cualquier descripción de puesto que haya leído últimamente.

Entonces, ¿qué aprendí?

No sé si el tarot realmente predice el futuro.

Probablemente no.

Tampoco sé si existe esa Queen of Swords, ese King of Pentacles o esa persona misteriosa que aparentemente está reorganizando su equipo mientras yo miro LinkedIn por decimoquinta vez en el día.

Pero sí sé que la tirada me recordó algo que había empezado a olvidar.

Que estar sin trabajo no significa estar sin valor.

Que una pausa no significa estar estancada.

Que no todas las oportunidades van a aparecer porque aplicaste correctamente a una oferta.

Y que, después de tantos años trabajando, quizás tengo que dejar de pensar solamente en qué puesto puedo conseguir y empezar a pensar más en qué tipo de lugar realmente necesita lo que yo sé hacer.

Mirá vos.

Vine a buscar una predicción laboral y terminé haciendo introspección.

LinkedIn nunca me había hecho eso.

Así que por ahora voy a seguir haciendo lo que corresponde: buscar trabajo, hablar con gente, mandar CVs, tener entrevistas y tratar de no interpretar cada “we’ll keep your resume on file” como una amenaza personal.

Y, aparentemente, también voy a seguir tirando las cartas.

Porque si el tarot tiene razón, en algún lugar hay una persona reorganizando su equipo que todavía no sabe que me está buscando.

Y si no tiene razón…

Bueno.

Por lo menos hoy alguien me dijo que soy fuerte.

Y después de una búsqueda laboral, una aprende a valorar cualquier cumplido.

Si vos también estás buscando trabajo, cambiando de rumbo o simplemente tratando de entender qué carajo viene después, contame: ¿alguna vez buscaste respuestas en un lugar donde jamás pensaste que las ibas a encontrar?

Y si alguna vez te salió The Tower, por favor contámelo.

Nos reímos juntas, hacemos como que no significa nada y seguimos mandando CVs.

Porque en esta búsqueda, aparentemente, también hay que aprender a tener un poco de fe.

Aunque sea en el tarot.

#BuscarTrabajo #BúsquedaLaboral #VidaProfesional

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