Mujer en café parisino, menú del día y postre en pizarra
La Vida Misma Momento Sexy Un Desastre

Diario de una cuarentona en abstinencia (forzada): Día 15

Aviso de servicio público: mi cuerpo sigue funcionando perfecto después de más de dos semanas sin sexo, gracias por preocuparse. Mi personalidad, en cambio… ya está rara.

No me pongo triste.

No me deprimo.

Me vuelvo insoportable y con un hambre que asusta.

Estas son las señales:

1. Mi paciencia se fue de vacaciones sin avisar

La fila del supermercado se convierte en un deporte de alto riesgo. La señora de adelante tarda una eternidad en pagar, tres minutos que parecen 47, y yo ya estoy imaginando cómo estrangularía a alguien con el cinturón de seguridad.

Respondo mensajes sin emojis.

Sonrío poco.

Mi tono baja dos octavas.

Mi mamá me llama:

—¿Estás bien?

—Sí.

—¿Segura?

Y me doy cuenta de que llevo tres días hablando como robot en modo ahorro de energía.

2. Los hombres dejan de ser personas

Y se convierten en pura carne tentadora.

De repente mi propio marido empieza a verse más sexy. El vecino está más bueno. El entrenador del gym parece que podría resolverme la vida en una hora. Hasta el que me sostuvo la puerta del café me genera pensamientos impuros.

Mis estándares se derriten más rápido que helado al sol.

“Ni en pedo” → “No está mal” → “Me lo cogería”

3. La empatía se pone en modo ahorro extremo

Normalmente me interesa tu día.

En el día 15 solo me interesa saber si estas disponible hoy, cualquier momento del dia me sirve, arreglo la agenda y ahi vamos.

Sin anestesia. Sin preliminares emocionales largos. Directo al grano.

4. El cementerio de malas ideas

Abro WhatsApp y entro en excavacion historica.

Empiezo con criterios razonables onda, “solo voy a mirar”… Todos sabemos que “el voy a mirar” es la mentira mas grande que nos decimos despues de “solo una copita y me voy temprano”

5 minutos despues “Por que tengo guardado a este como Martin Techo?”, “Cuantos plomeros tengo?”Por que tres Juanes y ninguno con apellido?” sigo mirando las conversaciones y vuelven los recuerdos….

El de Barcelona. El de Austin. El que la comía como si le pagaran por hora. El que era un desastre pero tenía que grande que la tiene.

Y ahi empiezan las decisiones cuestionables por que mi pobre cerebro no distingue entre “era interesante”, “era un boludo”, “que aburrido”, solo piensa “la pondria?”

5. Google Flights se vuelve porno geográfico

Miami: 3 horas, razonable.

Austin: 5 horas, posible.

Madrid: mmhmm…. “podría inventar una excusa de trabajo”.

Mi cerebro arma viajes solo para imaginar una buena cogida sin culpa.

6. Todo se convierte en oportunidad

Voy al supermercado: capaz me cruzo con alguien que me mire como quiero que me miren.

Voy al gym: sudor, músculos y fantasías.

Voy a la farmacia por ibuprofeno: capaz el farmacéutico tiene manos que podrían salvarme.

Mi cerebro está en modo caza 24/7.

7. Lo que debería hacer vs. lo que probablemente voy a hacer

Lo que debería hacer:

  • Mantener la calma.
  • Concentrarme en mis proyectos.
  • Ser una adulta funcional.
  • Recordar que tengo responsabilidades.

Lo que probablemente voy a hacer:

Ponerme ese vestido que me hace sentir espectacular, esperarlo en casa con una copa en la mano, luz tenue, sin ropa interior, y atacarlo apenas cruce la puerta.

O, si no responde al llamado… terminaré sola en la cama con mi juguete favorito, imaginando que no soy yo quien lo está usando.

Porque después de los 40 una aprende algo que nadie te explica cuando sos joven: no siempre extrañás romance. No siempre extrañás compañía. Y definitivamente no siempre necesitás una conversación profunda sobre sentimientos. A veces simplemente extrañás sentirte deseada y un poco de accion, sobre todo accion. Y resulta que son cosas completamente distintas.

Porque flores puedo comprarme yo. Compañía tengo. Conversación también. Lo que está faltando en esta ecuación es esa mirada que te hace pensar: “Ah, mirá, todavía tengo el efecto que creía vencido.”

Así que si la próxima semana me ven sonriente, amable, paciente con los lentos del supermercado y respondiendo mensajes con emojis otra vez, no se preocupen. El equilibrio del universo habrá sido restaurado.

Y si me encuentran calculando vuelos a ciudades donde no conozco a nadie, discutiendo con una máquina de autoservicio o evaluando si un señor que me sostuvo la puerta acaba de convertirse en el amor de mi vida…

bueno.

Todavía estamos en el día 15.

Con cariño, poca paciencia y demasiada imaginación,

La cuarentona caliente y peligrosa 🔥

HumorFemenino #VidaDespuesDeLos40 #HistoriasReales

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