Pensé que a los 40 iba a sentirme vieja. Me equivoqué.

Creía que a los 40 iba a estar cansada, vieja y retirada. La realidad: mejores músculos, más actitud y muchas menos respuestas de las esperadas.
Porque la terapia es mas cara.

Creía que a los 40 iba a estar cansada, vieja y retirada. La realidad: mejores músculos, más actitud y muchas menos respuestas de las esperadas.

Entre trabajo remoto, hijos y conductores agresivos, descubrí que manejar en los suburbios puede ser una experiencia digna de supervivencia.

Gaming para ellos: perfecto. Para vos: sospechoso. Yo igual prendo la Xbox, me sirvo un vino y socializo online… porque también merezco jugar 🎮🍷

Mi eterna batalla con los autobronceantes: manchas, tonos naranjas y falsas promesas para quienes nacimos con piel blanco fantasma.

Trabajar en casa no es descanso: es burnout silencioso entre pijama, culpas, deadlines eternos y expectativas imposibles.

Escribo cuando necesito un respiro de ser la adulta responsable. Entre trabajo, maternidad, caos y videojuegos, este blog es mi válvula de escape.

Casada, rutina y fantasías reales: trabajar desde casa, mitos de infidelidad urbana y la pregunta incómoda de siempre, copa de vino en mano.